1 de abril de 2013

Helvella leucopus


!!Llueve que te llueve, y toma lluvia y venga lluvia y dale lluvia.... !!

El no poder realizar muchas de nuestras actividades favoritas en la montaña, tiene otras ventajas como son el tener los embalses llenos (que falta nos hacia despues de los dos últimos veranos) y.....que empiece con buena explosión la temporada setera de esta primavera.

Aqui os presento a este curioso hongo de la familia Helvellaceae y cuya subdivisión del Reino Fungy no es la tan conocida y representatia Basidiomycotina, sino la Ascomycotina. Asi que poco parecido, salvo el pie, podeis encontrar con las típicas setas que estamos acostumbrados a ver por la sierra en otoño.


Conocida vulgarmente con el nombre de Negritos u Orejones, es una seta de primavera que crece en zonas de ribera junto a choperas u alamedas. Y con las lluvias de los ultimos dias...(o meses porque...menudo invierno hemos tenido...) estan ahora saliendo muchas de ellas, asi como de otras especies.


Lo primero que hay que decir de esta especie asi como de todas las de su familia, es que son tóxicas en crudo. Al igual que otros ascomicetes, presentan ácido helvélico, tóxico para nuestro organismo, provocando vómitos, diarrea, ictericia y anemia... 

Vamos, que si te la comes en crudo o poco cocinada..mas vale que halla oferta de papel higienico en algun Super de tu barrio porque, morir no te vas a morir, pero unos cuantos kilitos de liquido vas a perder tanto por abajo...como por arriba. Asi que andate con mucho ojo......


Asi que lo primero que hay que haces es lavarlas bien para quitarles la tierra que tienen.


Despues hecharlas en agua hirviendo durante unos minutos.


Luego tirar ese primer agua que es donde van todas las toxina y volver a hervirlas con agua limpia. Quiza parezca un poco exagernado darle dos cocciones con agua diferente pero....mas vale prevenir que cagarse por la pata'abajo!!


Aqui veis como quedan tras 10 minutos de cocción.





Y listas para comer.......


Si no os gustan la textura de los calamares duros y de goma...mejor no os comais el pie ........ Lo quitais antes de cocerlos que se corta mejor....



22 de marzo de 2013

Canal de las Cerradillas


Después de un mes sin pisar la Pedriza por el tiempo, la pereza y la los partidos de pelota-mano con los jubilados de Leganes (...que me dan cada paliza de muerte!!), me di el pasado domingo una vuelta por el Canal de las Cerradillas para echar un vistacillo a Cinco Cestos y su canal oscuro, frío y tenebroso.



Las placas de esta zona están equipadas, para apretar el culo al sol. Pero tambien se puede disfrutar de unas escaladas en el sombrio canal que forma Cinco Cestos con la pared de atras y realizar alguna escalada clásica de las de antaño y alguna vieja burilada de las que dá la risa ver los seguros de los que tienes que colgarte para ir progresando.


En la pared de este emblemático risco que da acceso a la fría canal nos encontramos con la vía "Martín San Juan", una vieja y estropeada vía de artificial sobre viejos y oxidado buriles tan típicos de nuestra querida Pedriza que le curten a uno en este de darle a los pedales sin ruedas.


Merece la pena meterse detrás de Cinco Cestos para sentir la sensación que causan los pedruscos que estan sujetos entre la placa y la pared de Cinco Cestos. Aqui dentro la temperatua es digamos...alegre en estos diás de finales de invierno.


Tambien podemos encontrar una famosa vía de fisura. La via J.E.Y. con su caracteristico bloque empotrado que te obliga a pasar de fisura a placa para montarte en él y hacer la primera reunión.


Un poco mas arriba de la Canal de las Cerradillas, nos encontramos con el paquidermos mas conocido de la Pedriza, porque haber hay muchos de estos: Elefantito, Elefante del Yelmo, Elefante de la Senda ICONA y alguno mas habrá que desconozco.....pero ya os digo que este es el que realemente uno ve la silueta de un paquidermo porque los otros.....cuesta un poco lograr ver al bicho!!....


Segui mi paseo por los alrededores de la Pitufisura para terminar cerca del Yelmo y darme la vuelta con tiempo suficiente para volver a comer a casa con mis tres chicas: La Chispi, la Vega y mi fiel compañera de andanzas la Neska.