16 de abril de 2009

AGUJA DEL DRU. 1ª ASCENSIÓN NACIONAL POR LA CARA NORTE


La conquista de esta cara, marcó una fecha importante en la historia del alpinismo. Siendo después de las conquistas de la arista Sur de la Aguja Negra de Peuterey y de la Cara Norte de los Grandes Jorasses, la escalada más difícil de la cadena, hasta el año 1937. La ascensión fue efectuada por P.'Álaín y R. Leininger, el día 31 de Julio y 1 de Agosto de 1935. La segunda ascensión fue obra, de L. Boulaz y Raimont Lambert, los días 28 y 29 de Agosto de 1936. En la 6ª ascensión, efectuada el día 27de Julio de 1945, por Félix Martinetti y Gilbert Ravanel, abrieron, una nueva variante en la parte superior del «nicho», que lleva su nombre de fisura Martiñetti, bajando con ella la dificultad técnica de la ascensión. Salvo en el couloir de ataque la roca es excelente. La escalada es más bien brutal y exige gran esfuerzo físico; predominando las fisuras, que se dominan por oposición o atascamiento. Los emplazamientos de las reuniones son buenos y seguros. La escalada es segura, poco expuesta y la verticalidad es fuerte, mucho más dé lo habitual en las ascensiones del Mont-Blanc. La parte superior de la pared, raramente se halla en buenas condiciones, encontrándose gran cantidad de verglas. Su dificultad técnica es M. D., teniendo gran número de pasajes de IV y V. Atacamos a las 6 horas, la cara Norte por el primer couloir. Elevándonos por el mismo durante 100 metros, por rocas encajadas, rotas, pero fáciles; donde, alcanzamos una gran zona de plataformas, cubiertas de piedras y verglas. De aquí flanqueamos hacia la derecha en sentido ascendente, encontrándonos con una serie de fisuras y chimeneas abiertas sobre el flanco izquierdo de un gran pilar triangular. Durante 100 metros (III, pasos de IV.), progresamos por estas fisuras y chimeneas, hasta el punto donde el gran pilar triangular, se une a la pared lisa, vertical y muy impresionante de la cara; donde nos encontramos con una serie de depresiones de placas fisuradas. Nos elevamos en diagonal muy ascendente hacia la derecha, por las fisuras marcadas sobre esta cara. (IV), para llegar así a una fisura profunda con manchas características del granito de 15 metros (IV, muy fatigante). Una vez superada la fisura, atravesamos hacia la derecha, por una pequeña travesía bastante expuesta, hasta la base de un pequeño muro vertical cortado por una fisura alta de 10 metros (fisura Lambert). En la superación de esta fisura empleamos un pitón de seguro (V) hasta salir a un nicho pequeño. En este paso tuvimos que hacer de ascensoristas, siendo necesario izar las mochilas, ya que la estrechez de la fisura no permitía la superación con ellas. Del pequeño nicho, atravesamos horizontalmente hacia la izquierda, bajo un techo algunos metros; escalándolo por la izquierda y así penetrar en un couloir-chimenea repleto de hielo, hasta la parte inferior del nicho La progresión del couloir-chimenea la efectuamos, unas veces, limpiando presas y tallando con la ayuda del «Cara Norte» y otras mediante las rocas que afloraban del hielo. De la parte inferior del nicho, atravesamos hacia la derecha (hielo), esta extremidad del nicho, se encuentra reforzada por una zona de gradas y pequeños couloirs de hielo, que sirven de entrada al nicho. Seguimos la ribera izquierda, W, hasta una gran plataforma al borde de la cara W. En el nicho nos tomamos una hora de descanso para alimentarnos, reponer las energías gastadas y sacar algunas diapositivas, pues el horario invertido nos lo permitía. Continuamos elevándonos por couloir de gruesos bloques, hasta una segunda gran plataforma al borde de la cara W. Atravesamos a la izquierda unos 12 metros, para después escalar una chimenea vertical de 20 metros, saliendo hacia la izquierda por un diedro, sobre una buena plataforma. Ganamos una repisa por una fisura de 3 metros; descendimos un metro a la izquierda y escalamos un diedro con fisura (IV) que conduce a una repisa, al borde del muro vertical, que cae sobre el nicho (vista magnífica e impresionante del nicho). Superamos una fisura vertical de 20 metros (III y IV), hasta un nicho dominado por un muro vertical. Por un paso a la izquierda y una travesía delicada (V) ganamos, dejando a la izquierda, el pie de una gran fisura. Atravesamos seguidamente a la derecha iniciando un pequeño descenso, para coger la fisura Martinettí, que se eleva en ligero oblicuo, por una zona de placas. Escalamos la fisura (15 metros IV), continuando por la misma, que se dificulta y se pone más estrecha (2 pitones V), saliendo hacia la izquierda por una placa lisa y expuesta, a una buena plataforma. Superando por la izquierda una fisura con «fenillet» (pequeñas presas en forma de hojas) (V), y después un muro vertical de 3 a 4 metros (muy penosos) (IV.0 sup.), elevándonos por la derecha a una gran plataforma al borde de la cara W. Por esta gran plataforma se hace la salida de la Cara Oeste, cuando se halla en buenas condiciones; también se puede salir por el Pilar Bonatti. Aquí por segunda vez nos paramos, para preparar un caldo e ingerir algunos alimentos, para satisfacción de nuestros estómagos. En línea vertical y a la izquierda de la plataforma superamos 40 metros, (TV), por unas rocas fisuradas coronadas con un techo (presas buenas y roca excelente). Desde aquí tiramos hacia la izquierda y a partir de éste punto salvo condiciones excepcionales, la ascensión se realiza mixta, roca, nieve, hielo y verglas, todo ello seriamente fuerte, en razón de la inclinación y dificultad de los pasajes (numerosos pasos de IV). Escalamos una gran travesía nevada, elevándonos inmediatamente, por una larga chimenea recubierta de verglas, para llegar poco después, a una segunda gran travesía nevada. En esta chimenea y un poco fuera del camino seguido por nosotros, encontramos un estribo con su correspondiente mosquetón, abandonados. Siguiendo por la izquierda de esta travesía hasta su extremidad y escalando una línea de pequeñas chimeneas alcanzamos la cumbre, a las 20 horas 30 minutos, teniendo que hacer vivac en la misma. El descenso se hace directamente en rápeles hasta la parte superior de las Plames de Pierre, donde se une con la pared del Petít Drú. De aquí, alcanzar el itinerario de la subida normal del Drú y mediante una serie de rappeles y destrepadas (según las condiciones de la pared), alcanzar el Glaciar de la Charphoa y por el itinerario más conveniente llegar al refugio. Tiempo invertido en la ascensión 14 h. 30 m.; deducidos descansos 12 h. 45 m. Material: Un cordino de 60 metros, 9 mm.—10 clavijas, mosquetones, un «cara norte», un martillo piolet y un martillo. Ascensión realizada en partes iguales el día 31 de Julio de 1962 por: Alfredo Urones y Pedro Udaondo del G. E. A. M. Regional y Nacional respectivamente; ambos del Club Deportivo Bilbao y de la E. N. A. M.
PEDRO UDAONDO

Fuente Revista Pyrenaica Año 1963

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